El dramaturgo alemán Bertolt Brecht en la trama de El círculo de tiza caucasiano introduce la historia de dos mujeres que pretenden quedarse con la custodia de un niño criado por la cocinera de una familia, de la que ha huido la madre. La cocinera tiene sentimientos cariñosos hacia el niño más fuertes que los de la madre. La historia es, en cierta manera, una retroversión de la famosa historia bíblica del rey Salomón, ante el que se presentan dos mujeres, madres de dos niños de la misma edad, uno ha fallecido y otro está vivo. Ambas se dicen madres del niño vivo. Bien conocido es el buen juicio del sabio Salomón que, tras coger una espada y proponer dividir al niño vivo en dos, se lo entrega a la mujer que no quiere que dividan al niño. Supuso, probablemente con razón, que una de las mujeres sentía hacia el niño el amor de madre.
¿Hay un amor de madre?, es decir, ¿hay un amor especial que es el amor de la madre? Dicho de otra forma, ¿hay amor maternal? ¿Hay instinto maternal? ¿Es el instinto maternal un instinto natural, o, es un instinto cultural? ¿El amor de madre o el instinto maternal están en la base de las buenas madres? ¿Qué es ser buena madre? ¿Ser madre es vocacional? ¿Ser madre es una "profesión" que requiere vocación? El tema de la maternidad está siendo foco de gran interés en estos últimos años. ¿Qué razones impulsan este auge?: la forma de contemplar la maternidad que puede condicionar la igualdad, la necesidad de incluir el asunto en los programas de igualdad que apoyan el cuidado de hijos e hijas como parte del compromiso de los progenitores, y el incremento de nuevas formas de maternidad, objeto de polémicas.
ORGANIZADO POR:
Instituto de Historiografía Julio Caro Baroja.
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